Los principios del odio
Me podéis acusar de apología del odio. No os falta razón, ensalzo su uso, reclamo su practica por todos. En la historia ha habido grandes odiadores que consiguieron azañas gloriosas. Hitler usó extraordinariamente la materia que le proporcionaba Alemania y practicaba el odio, hasta lo exponía en publico. El odio de Malcom X fue la causa de su lucha contra, primero los blancos sin excepción, y luego contra cualquier tipo de discriminación. Hacia donde enfoques tu odio te definirá como persona. El odio no es la única herramienta que hay contra el contingente cotidiano, pero sí la más potente. Y no es sencillo manipularla a tu favor, su peso hace que en ocasiones se vuelva contra ti. Por ese motivo es la menos practica para todo aquel al que le flaquee la entereza.
Odiar no es necesariamente malo, pero si complicado y conlleva cruces a la espalda, siendo tu existencia una de ellas. No proporciona tranquilidad, solo irratibilidad y hechos agresivos y violentos, para bien, o para mal, tú decides.
0 comentarios